Un Milano, después de haber
vivido
con la conciencia peor que un
forajido,
enfermó gravemente.
Supuesto que[9] el
paciente
ni a Galeno ni a Hipócrates [10]
leía,
a bulto conoció que se moría.
A los dioses desea ver propicios,
y ofrecerles entonces sacrificios
por medio de su madre, que,
afligida,
rogaría sin duda por su vida.
Mas ésta le responde:
«Desdichado,
¿Cómo podré alcanzar para un
malvado
de los dioses clemencia,
si en vez de darles culto y
reverencia,
ni aun perdonaste a víctima
sagrada,
en las aras divinas inmolada?»
Así queremos irritando al cielo
que en la tribulación nos dé consuelo.
[9] Aunque. <<
[10] Famosos medicos de la antigüedad. Claudio Galeno (131-210 aprox.) fue médico de los emperadores romanos Marco Aurelio y Cómodo, y dejó varios escritos sobre filosofía y medicina, entre los que cabe recordar De las facultades naturales. Hipócrates (460-377 a.d.C), llamado el Padre de la Medicina, es el más grande médico de la antigüedad. Nació en la isla de Cos (Grecia) y escribió diversos tratados, de los que sólo se conservan fragmentos. A él pertenece el célebre aforismo: «Ars longa, vita brevis» (La vida del hombre es breve, el arte es para siempre), y suyo es también el famoso Juramento hipocrático sobre la ética médica, que aún tiene validez en nuestros días. <<
[10] Famosos medicos de la antigüedad. Claudio Galeno (131-210 aprox.) fue médico de los emperadores romanos Marco Aurelio y Cómodo, y dejó varios escritos sobre filosofía y medicina, entre los que cabe recordar De las facultades naturales. Hipócrates (460-377 a.d.C), llamado el Padre de la Medicina, es el más grande médico de la antigüedad. Nació en la isla de Cos (Grecia) y escribió diversos tratados, de los que sólo se conservan fragmentos. A él pertenece el célebre aforismo: «Ars longa, vita brevis» (La vida del hombre es breve, el arte es para siempre), y suyo es también el famoso Juramento hipocrático sobre la ética médica, que aún tiene validez en nuestros días. <<
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