viernes, 5 de enero de 2018

El lobo harto y la oveja.

Un lobo hartado de comida y ya sin hambre, vio a una oveja tendida en el suelo. Dándose cuenta que se había desplomado simplemente de terror, se le acercó, y tranquilizándola le prometió dejarla ir si le decía tres verdades.

Le dijo entonces la oveja que la primera es que
preferiría no haberle encontrado; la segunda, que
como ya lo encontró, hubiera querido encontrarlo
ciego; y por tercera verdad le dijo:

-- ¡Ojalá, todos los lobos malvados, murieran de mala muerte,
ya que, sin haber recibido mal alguno de nosotras, nos dan una guerra cruel!

Reconoció el lobo la realidad de aquellas
verdades y dejó marchar a la oveja.


Camina siempre soportado en la verdad, y ella te abrirá los caminos del éxito, aún entre adversarios.

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