Estaba un león muy furioso, rugiendo y
gritando sin ninguna razón.
Lo
vio un ciervo a prudente distancia y exclamó:
-- ¡ Desdichados de nosotros, los demás
animales del bosque, si cuando el león estaba sosegado nos era tan
insoportable,
¿ de qué no será capaz estando en la forma que está ahora?
¿ de qué no será capaz estando en la forma que está ahora?
Cuidémonos
de no dar nunca poder a los irascibles y dañinos, pues si ya sin motivo nos
dañan, más lo harán si por cualquier causa se sienten inconformes.
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