jueves, 4 de enero de 2018

El león enamorado de la hija del labrador.

Se había enamorado un león de la hija de un labrador y
la pidió en matrimonio.

Y no podía el labrador decidirse a dar su hija a tan
feroz animal, ni negársela por el temor que
le inspiraba.

Entonces ideó lo siguiente: como el león no dejaba
de insistirle, le dijo que le parecía digno para ser
esposo de su hija, pero que al menos debería cumplir con la siguiente condición:

que se arrancara los dientes y se cortara sus uñas,
porque eso era lo que atemorizaba a su hija.

El león aceptó los sacrificios porque en verdad la amaba.

Una vez que el león cumplió lo solicitado, cuando
volvió a presentarse ya sin sus poderes,
el labrador lleno de desprecio por él,
lo despidió sin piedad a golpes.


Nunca te fíes demasiado como para despojarte de tus propias defensas, pues fácilmente serás vencido por los que antes te respetaban.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario