Unas perras hambrientas, al ver en un río unas
pieles mojadas y no pudiendo llegar hasta ellas,
acordaron unas con otras que primero se beberían el
agua y, así, luego llegarían a las pieles. Les ocurrió que
de beber reventaron antes de llegar hasta las pieles.
Así, algunos hombres, sometiéndose a trabajos
arriesgados por su afán de ganancias, llegan a perderse
antes de obtener lo que quieren.
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