Un perro criado en una casa, experto en luchar con
las fieras, vio una larga comitiva de ellas caminando
en fila. Rompió las cadenas que le ataban por el cuello
y escapó a todo correr. Otros perros que lo veían tan
fuerte como un toro le dijeron: «¿Por qué huyes?». Y
él contestó: «Sé que vivo con una comida
extraordinaria y me encanta mí cuerpo, pero estoy
siempre cerca de la muerte, luchando con osos y
leones». Los otros perros se dijeron entre sí: «Vivimos
una buena vida, si bien pobre, sin tener que luchar con
leones ni con osos».
No debe uno atraerse los peligros por molicie y
vanagloria, sino evitarlos.
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