Un vaquero que apacentaba una manada de toros
perdió un becerro. Después de haber ido por todas
partes sin encontrarlo, prometió a Zeus sacrificarle un
cabrito si encontraba al ladrón. Penetró en un bosque y
vio que un león devoraba el becerro; muerto de miedo
levantó las manos al cielo y dijo: «Soberano Zeus,
antes te prometí sacrificar un cabrito si encontraba al
ladrón, ahora te sacrificaré un toro si logro escapar de
su garras».
Esta fábula podría decirse con relación a hombres
desgraciados que, cuando no tienen, piden encontrar
algo y, cuando lo han encontrado, buscan librarse de
ello.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario